El sábado, el Suncorp Stadium de Brisbane tendrá sus 52.000 butacas ocupadas cuando Reds y Crusaders se enfrenten en la definición del Super Rugby. Las entradas se acabaron a los 45 minutos de haber sido puestas a la venta.
| Cuarenta y cinco minutos tardaron en colgar el cartelito de sold-out. Ese fue el tiempo que demandó la organización en vender todas las entradas del Suncorp Stadium de Brisbane, que estará lleno para recibir la gran final del Super Rugby entre Reds y Crusaders, el sábado. |
Primero hubo dos días para que los poseedores de abonos por toda la temporada se aseguraran un lugar en la final, que cerró el martes a las 17. El remanente de entradas fue puesto a la venta para el público en general el miércoles a las 9 de Australia, pero no tardó en agotarse.
Será la segunda vez en el año que el Suncorp Stadium tenga su capacidad a pleno. La vez anterior, paradójicamente, había sido en la fecha 15, en el partido entre Reds y Crusaders, que estableció un récord de asistencia para el rugby australiano, con 48.301 entradas vendidas.
El partido del sábado espera romper esa marca, así como también el centenario récord para un partido provincial en Australia, de 49.327 establecida en 1907 para el partido entre New South Wales y los All Blacks, en el Sydney Cricket Ground.